TRADUCE ESTA PAGINA

Visites

Contadores Gratis
Contadores Web
contadores de visitas

divendres, 29 de juny del 2007

Geocentrismos

GEOCENTRISMOS

Yo no digo que la Tierra sea plana, lo que digo es que hay que investigarlo, porque algunos medios han publicado informaciones que desmienten esa teoría oficial. Zapatero debe volver al Congreso y confesar lo que sabe acerca de este asunto. Yo se lo voy a preguntar hasta la extenuación. Y si al final la Tierra es redonda, y él ha tenido algo que ver en eso, debe admitirlo públicamente. Dicho esto, quiero añadir que soy hijo de juez y tengo un gran respeto por la judicatura, de modo que acataré lo que digan los tribunales, siempre y cuando no queden cabos sueltos en la investigación.

No sé si les suena el discurso de las líneas anteriores, pero es el que venimos escuchando machaconamente desde hace tres años, no importa acerca de qué. Para enturbiar un asunto tan claro como el de si la Tierra es plana o redonda, no hay más que zaplanearlo, acebearlo, y servírselo a Rajoy (que rajoynea como nadie) diez minutos antes de la rueda de prensa. En casos como el de los militares muertos en Líbano, conviene incluir un toque final de marlaskeo, con sabor a Audiencia Nacional. Marlaska, que ha marlaskeado con habilidad aznaril el caso del Yak-42, ha metido ahora mano en el Líbano, haciéndonos dudar sobre la teoría del heliocentrismo, insuficientemente investigada. Alguien preguntará en qué consiste el marlaskeo, el zaplaneo, el acebeo. Es evidente que en la acción de marlaskear, de zaplanear y de acebear, respectivamente.

Por cierto, que acaba de salir un diccionario estupendo (el DESAL), donde en la palabra "rodeo", por poner un caso, no dice "acción de rodear", que es la perogrullada a la que estábamos acostumbrados, sino que explica el concepto. La pena es que no ha incluido los términos marlaskeo, ni zaplaneo, ni acebeo. Aunque, para pena pena, no disponer de un Galileo dispuesto a defender con uñas y dientes su concepción del mundo. La pasividad informativa del PSOE frente a los radicales del desvarío nos hace dudar a veces de la redondez de la Tierra. Si algo no cambia ya, en las próximas elecciones tendremos que decidir, en vez de quién gobierna, quién da vueltas alrededor del Sol. ¿Cómo es posible esta afasia galopante frente al regreso del geocentrismo sanguinario?

Racionalidad

RACIONALIDAD

Tony Blair llevaba años dándole vueltas a la idea de abrazar el catolicismo. No se trata, pues, de una ventolera, sino del resultado de un cálculo espiritual según el cual hay mayores cantidades de Dios en esa religión que en la que hasta ahora profesaba. Si la presencia de Dios fuera directamente proporcional al nú mero de crímenes por metro cuadra do, quizá haya echado bien las cuentas. A más Dios, más sangre, siempre ha sido así. Por lo demás, pasar del anglicanismo al catolicismo tampoco es dar un giro de 180 grados; si acaso, de 360, lo que equivale a quedarse en el mismo sitio tras haber efectuado un rodeo inútil.

En términos de conversión religiosa, habría sido más espectacular que el Real Madrid hubiera hecho la ofrenda del torneo de la Liga a la Moreneta en vez de a la Virgen de la Almudena. La diferencia entre Blair y el Real Madrid es que el equipo de fútbol lleva a cabo estas elecciones religiosas sin una reflexión previa, impelido por la misma rutina que obliga al Atlético de Madrid a celebrar sus triunfos en la plaza de Neptuno. Si algún día lo hiciera en la de la Cibeles (suponiendo que algún día gane la Liga), estaríamos ante una auténtica conversión, un cataclismo.

Pero lo de los equipos de fútbol, y pese a la devoción con que los jugadores escuchan la misa de acción de gracias, no pasa de ser mero folclore. En lo más hondo, ni el obispo, pe se a abrir la catedral al espectáculo, cree que la Virgen de la Almudena haya influido en la marcha del torneo de fútbol. Lo que ocurre es que cuando no se sabe a quién agradecer un éxito absurdo, se recurre a instancias igualmente absurdas y todos tan contentos. Lo de Blair es diferente. Hablamos de un señor que invadió Iraq porque Bush le aseguró que se lo había dicho Dios. Y allí no se trata ba de ver quién metía más goles, sino de quién mataba más. Las tropas invasoras han matado mucho, además de desestabilizar la zona pa ra los próximos cien años. Que a estas alturas Dios forme parte de la agenda de Blair es demencial. Da lo mismo que se trate del Dios de los anglicanos, del de los católicos o del de Bush, que es idéntico al de Bin Laden. Por favor, un poco de racionalidad.

dimecres, 27 de juny del 2007

A ver si aprendemos

A VER SI APRENDEMOS

La policía descubrió en el coche abandonado por los etarras cerca de Ayamonte, además de los cien quilos de explosivos, ropa de baño para la playa, libros y gafas de bucear. Una perfecta combinación, en fin, de diversión y trabajo. La ventaja de aquellos para quienes su ocio es su trabajo es que están de vacaciones todo el año. Por la mañana bucean un poco y por la tarde, tras la siesta, matan otro rato. Al caer la tarde, leen en el porche con una copa de vino en el brazo del sillón. Eso es vida, sí señor, y no levantarse a las seis de la mañana para ir a una oficina espantosa en la que has de pasar ocho o diez horas haciendo cosas que detestas. Y todo el año ahorrando para poder descansar quince días en la playa. A lo mejor ese tipo con el has coincidido en el fondo del mar, observando el comportamiento de un pez de colores, es un etarra. Pero no está descansando de nada, porque para él matar es como bucear: un entretenimiento.

Los etarras, si hemos de juzgar por lo que hallamos dentro del coche que abandonaron la semana pasada cerca de Portugal, mezclan la pólvora con los pareos y envuelven las pistolas en los trajes de baño porque para ellos no hay frontera entre el negocio y la diversión. En ese sentido son de verdad unos revolucionarios. Al dueño de una funeraria le daría apuro irse de vacaciones en un furgón mortuorio. O no sería capaz de utilizar un ataúd de niño como cuna para su bebé. Sé de muchos taxistas que tienen, aparte del taxi, otro coche para los fines de semana y las vacaciones, porque necesitan establecer una frontera entre una cosa y otra. No les censurare mos, pero nos parecen unos antiguos.

No lográbamos averiguar por qué ETA era una organización revolucionaria, pero tras el hallazgo de ese coche vamos haciéndonos una idea. ¿Acaso no es revolucionario convertir el tiempo de vacaciones en tiempo de trabajo y viceversa? En el fondo, se trata de una variante laboral de la idea arquitectónica de Arturo Soria consistente en urbanizar el campo y ruralizar la ciudad. No se llevó a cabo porque la sociedad en la que vivió no fue capaz de seguirle el paso. Es lo que ocurre con la gente que se adelanta a su época. A ver si aprendemos.

diumenge, 24 de juny del 2007

Conversaciones raras

CONVERSACIONES RARAS

En la mesa de al lado, un hombre le decía a otro que no estaba seguro de que le gustara ser español. Me sorprendió el matiz (ese «no estoy seguro»). ¿Preferirías ser turco?, le preguntó su compañero. Por lo menos, me gustaría probar, fue su respuesta. Como se trataba de una conversación extraña, agucé el oído. Tras permanecer un rato en silencio, el hombre volvió a hablar.

- ¿Cómo son los turcos?

- No sé, he dicho turco como podía haber dicho rumano, o sueco.

- No lo creo. Si has dicho turco tiene que ser por algo. Si no, habrías dicho rumano o sueco. ¿Qué tienes con los turcos?

- No tengo nada con los turcos. Creo que me gusta cómo suena la palabra turco.

- En mi casa teníamos una cama turca para las visitas.

- En la mía también. Y no entendía por qué las visitas tenían que dormir en aquella cama. Un día me acosté en ella y tuve un sueño turco.

- ¿Por qué sabes que se trataba de un sueño turco?

- Porque la gente iba con turbantes.

- No sé si los turcos van con turbantes.

- En una enciclopedia vi el dibujo de un rostro con turbante. Debajo ponía: Cabeza de Turco.

- Pero cabeza de turco quiere decir chivo expiatorio.

- La verdad es que es todo muy raro porque turbante viene de turbar. Y aquel turbante no turbaba, sólo servía para envolver la cabeza.

- Mi hermana siempre salía del cuarto de baño con un albornoz y una toalla en la cabeza, a modo de turbante.

- ¿Y te turbaba?

- Pues la verdad es que sí, pero por el albornoz.

Se callaron un rato, al cabo del cual, uno de ellos dijo que no estaba seguro de que le gustara ser pobre.

- ¿Preferirías ser turco? -preguntó el otro.

Salí corriendo de la cafetería porque distingo una conversación circular a diez quilómetros. Y las tengo pánico.

divendres, 22 de juny del 2007

Espías

ESPIAS

Presa de un ataque de insomnio, me encontraba a las tres de la mañana frente al ordenador, en el trance de decidir si me ponía a escribir o no, cuando el puntero comenzó a moverse solo por la pantalla. Fascinado por la intrusión, dejé hacer al pirata informático y vi cómo entraba impunemente en mi procesador de textos, desde el que abrió la novela que tenía en marcha para introducir algunas modificaciones que (mentiría si dijera otra cosa) no me parecieron mal. El puntero iba de un lado a otro de la página con movimientos nerviosos, como si el intruso, pese a la hora, temiera ser descubierto. La operación duró unos veinte minutos.

Até cabos y comprendí entonces el origen de aquellas modificaciones que venía advirtiendo en mis textos y que no era consciente de haber realizado. Desde que un técnico me dijo que los momentos más difíciles para un ordenador son los de apagado y encendido, jamás lo desconecto, de modo que mientras yo dormía alguien entraba como un sueño en él y alteraba su contenido. Durante las siguientes noches, me levanté a la misma hora y comprobé que era así. Podría haber ordenado que limpiaran el disco duro para eliminar el troyano, pero, embrujado como estaba por la situación, lo dejé estar. Terminé (o terminamos) la novela (que curiosamente contaba la vida de alguien que ocupaba clandestinamente una vivienda ajena), la publiqué y eso fue todo. El pirata desapareció o entra a horas a las que no soy capaz de localizarlo.

El otro día estaba leyendo una novela policíaca cuando noté un movimiento extraño en el interior de mi cuerpo, a la altura de los pulmones. Sin abandonar del todo la lectura, permanecí atento a lo que ocurría en esas profundidades orgánicas y sentí que un fantasma ascendía por mi cuello hasta alcanzar los ojos, desde donde se puso a leer el libro que yo tenía entre las manos. A los diez minutos le pregunté mentalmente quién era y descendió apresuradamente hacia el pecho, donde sentí como el batir de una puerta que se abría y se cerraba. Dándole vueltas, he llegado a la conclusión de que, siempre que leo, alguien lee también a través de mí, pero ni se me habría ocurrido de no ser por la experiencia del ordenador.

dimecres, 20 de juny del 2007

Gente que llamaba a la puerta

GENTE QUE LLAMABA A LA PUERTA

Cada vez viene menos gente a casa. Hace meses que no sé nada del empleado del gas que antes leía el contador. Quizá ahora lo examine a distancia o yo me haya vuelto tan regular en el consumo que no sea preciso comprobarlo mes a mes. El del agua también ha desaparecido. No sé cómo diablos averigua lo que gasto, porque los recibos continúan llegándome de forma puntual. Ahora dice el periódico que a partir de julio todos los contadores de la luz serán electrónicos, para leerlos por control remoto. Lo siento, porque había llegado a establecer una cierta relación con el trabajador de la central, cuyo hijo estudiaba periodismo. Siempre me preguntaba si esa carrera tenía alguna salida. Por cierto, que he ido al diccionario para ver la diferencia que hay entre lo eléctrico y lo electrónico, pero no está clara. Lo eléctrico es lo que funciona con electricidad, mientras que lo electrónico trata «del estudio y aplicación de los electrones en diversos medios como el vacío, los gases y los semiconductores, sometidos a la acción de los campos eléctricos y magnéticos». Es una diferencia poco clara, que sirve de excusa para la incomunicación. Uno puede entenderse con un circuito eléctrico, pero no hay forma de hacerlo con uno electrónico.

El caso es que todo el mundo nos abandona, incluidos los testigos de Jehová, que no llaman a la puerta desde hace 5 ó 6 años. En la antigüedad aparecían cada seis meses. Tengo un excelente recuerdo de algunas tardes pasadas en su compañía, compartiendo un café con pastas mientras me hablaban del fin del mundo. Yo fingía estar siempre a punto de convertirme para que no se fueran, porque mientras permanecían en casa no escribía. Me refiero a una época en la que estaba intentando quitarme de escribir y de fumar. Al final sólo pude dejar el tabaco. Estuve tres meses sin escribir, pero recaí y ya no he vuelto a intentarlo. El médico me dijo que era un error intentar dejar dos adicciones al mismo tiempo. Me queda el chico de la frutería, cuyo pedido hago por teléfono. El problema es que cada semana me lo trae uno distinto, ecuatoriano por lo general, y así no hay manera de establecer una relación duradera. A ver si me suscribo a algo.

diumenge, 17 de juny del 2007

Mucho que aprender

MUCHO QUE APRENDER

En apenas tres días, Rajoy aseguró que ETA era una gran nación; se ufanó groseramente ante un grupo de tertulianos episcopales del desconcierto que, según él, logró provocar en Zapatero y en «la otra», y confesó que acudiría al Parlamento para hacer al presidente una pregunta absurda (que en efecto llevó a cabo esa misma tarde). Si continúa en racha, podría aspirar al Nobel inverso que premia la peor novela o la peor película o el descubrimiento científico más inútil. No sabemos de qué depende que tengamos temporadas así. No, desde luego, de la preparación física, ni siquiera de la preparación intelectual. De repente, uno se pone creativo y perpetra en una semana más disparates que en toda una vida. Personalmente me gustan más las respuestas absurdas que las preguntas absurdas. A un jugador de fútbol le preguntaron en qué pierna sufría la tendinitis y respondió que no lo sabía porque aún no se lo habían dicho.

Hay muchas variantes de esta respuesta, todas excelentes. Lo cierto es que a veces ni nosotros mismos sabemos de qué pie cojeamos. Ahora, con la resaca de los exámenes de selectividad, la prensa suele recordar las mejores respuestas de los alumnos a las preguntas, a veces absurdas, de los profesores. Un examinando afirmaba de la sal común que «tenía un curioso sabor salado». Consideraciones de este tipo te hacen pensar en las posibilidades infinitas del lenguaje. Para otro alumno, alfarero era el que tenía un farol y el barroco un estilo de casas hechas en barro. Los marsupiales, por su parte, llevaban las tetas en una bolsa y los coleccionistas de sellos eran sifilíticos. A la pregunta sobre las partes del insecto, un genio respondió que eran tres: in-sec-to. Quizá habría acertado de estar en un examen de lengua, pero era de biología.

Rajoy tiene dos partes (Ra-joy) y Zapatero cuatro (Za-pa-te-ro). Es absurdo medir a los líderes por el número de sílabas de su apellido, pero si consideramos que Bush, teniendo sólo una, es el individuo más peligroso del planeta, quizá debamos estudiar la relación entre una cosa y otra. Por cierto que Bush aseguró en cierta ocasión que el futuro sería mejor mañana, y sin necesidad de que nadie le preguntara. Rajoy tiene mucho que aprender.